LA IMPORTANCIA DE LA ACCION INDIVIDUAL & COLECTIVA

¡Tu decisión si importa!

Si conoces a Simon Sinek, sabes que tener un "por qué" es fundamental. Es lo que nos motiva, nos centra y nos impulsa a actuar. En mi caso, la justicia social siempre ha sido el motor de mis acciones.

Empieza por la empatía

Desde los 12 años, el veganismo tomó un gran lugar en mi vida como acción ante el cambio climático, impulsada por la preocupación por la seguridad alimentaria y la desigualdad en la distribución de recursos.Desde pequeña, fui consciente de la desigualdad. En 2004, la sequía en Guanacaste nos dejó sin agua potable, y a los 8 años jugaba en FreeRice.com creyendo que así ayudaba a alimentar a niños con hambre.

Hoy, la crisis climática es peor, hoy también sé que el veganismo no es suficiente. El sol va a seguir brillando, las plantas van a seguir creciendo, los que tenemos que cambiar siempre hemos sido nosotros. He llegado a entender que la falta de empatía con el mundo radica en una falta de empatía propia. Que no es hasta que derribemos las murallas que hemos hecho alrededor de nuestro corazón que vamos a poder entender que: tierra solo hay una, y que tierra somos todos: vos, yo, – y hasta las personas que no te caen tan bien.

El Poder de Nuestras Acciones


A menudo escuchamos que las acciones individuales no son suficientes para mitigar la crisis climática. Es cierto que los cambios deben ser sistémicos y estructurales, pero también vivimos en sociedad, y el poder del colectivo es inmenso. Las pequeñas acciones suman, tanto las positivas como las negativas.

Las grandes corporaciones tienen un impacto enorme en el medio ambiente. Un artículo de The Guardian reveló que el concepto de "huella de carbono" fue creado por una agencia publicitaria para trasladar la culpa de la crisis climática a los individuos, cuando en realidad, solo 100 empresas son responsables del 71% de las emisiones globales.

Esta narrativa puede llevar a la inacción: si creemos que nuestro esfuerzo es insignificante, podríamos dejar de intentarlo. Pero este es el pensamiento más peligroso. La crisis climática es real, y el planeta nos lo está diciendo con incendios forestales, inundaciones, olas de calor y sequías, cada vez con mayor intensidad. El futuro tiene que ser sostenible o no será.

La Conveniencia Tiene un Costo

Vivimos en una era de consumo rápido, donde la conveniencia se prioriza sobre la sostenibilidad, donde preferimos mil tiktoks antes que un libro.

Consumir. Consumir Consumir.

Ya es hora de que abramos los ojos. Cada decisión de compra tiene un impacto. Por ejemplo, durante la pandemia, el comercio electrónico creció exponencialmente, y Amazon reportó emisiones de 60.64 millones de toneladas métricas en 2020, un 19% más que en 2019 – y ahora?

La solución no es dejar de consumir, tampoco se trata de comprar productos "verdes" solo por su apariencia sostenible. El eco-consumismo también existe, y la mejor opción siempre será reutilizar lo que ya tenemos.

Votar con Nuestro Dinero y Nuestra Voz

Las grandes empresas dependen de los consumidores – nosotros. Reducir la demanda de productos contaminantes y exigir prácticas responsables es clave. Un ejemplo (pequeño, pero real) es la introducción de leches vegetales en la gran mayoría de cafeterías – resultado de la presión de los consumidores por opciones diferentes que el mismo mercado solicitaba. Y así hacemos eco, si cambiamos como consumimos, cambiamos la respuesta de venta, si cambiamos lo que exiguimos, cambiamos la respuesta de reacción –de lo individual, a lo estructural, a lo sistémico.

Debemos exigir cambios a los gobiernos. La acción política responde a la acción colectiva. En Costa Rica, la prohibición del estereofón y las bolsas plásticas son pequeños logros obtenidos por la presión social, en su momento también lo fue la prohibición de la pesca de arrastre, en cuyo caso, el silencio ahora ante este problema también es una decisión colectiva.

Aún falta mucho por hacer: necesitamos huertas comunitarias, educación ambiental, incentivos para energía renovable y mejor infraestructura sostenible.

Pero estos cambios no ocurrirán si no ejercemos presión política.

 

Un Futuro Sostenible

El cambio empieza con el diálogo, la educación y la acción. Necesitamos espacios inclusivos que consideren la realidad de las comunidades más vulnerables y el impacto de nuestras decisiones. No hay un camino único hacia la sostenibilidad, pero debemos comenzar a caminar en alguna dirección.

La acción colectiva se nutre de la acción individual. Nuestros hábitos son contagiosos y nuestras decisiones importan. El planeta está hablando. Es hora de escuchar y actuar.

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